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Terra
La Coctelera

Comedia de fantasmas.




En el parco chirrido de la noche,

Se descuelgan las horas en silencio.

Se hacen nada y la nada se hace broche,

Que se luce cual obra de Florencio.


Es igual cada noche y diferente

La comedia eterna y renovada.

Cada acto no empieza mas nos miente,

Nos impele a extasiarnos en la nada.


El telón se desliza sin apuro,

Emboscado en negra reticencia.


Los actores pellizcan en el duro

Camarón que recubre a la conciencia.


Aquí están los fantasmas de cianuro,

Que envenenan... , mas que la misma ciencia.

 

Alba Rivero.

El adiós del invierno.

El invierno agoniza muriendo lentamente,

y hoy me abraza en el frío del póstumo saludo.

No lo siento enojado,su tristeza latente,

se refleja en el día que está gris y está mudo.


Un suspiro de hielo se le escapa de a ratos,

y su rostro mojado,con angustia infinita,

martiriza los techos que protestan ingratos,

y a su son canturrean una copla marchita.


Ya setiembre perfila la sutil primavera,

en los tiernos capullos de los brazos enjutos,

que de a poco recobran los verdores uhídos.


Pero hoy, en la hora de la amarga quimera,

resignado, en un llanto de tristeza y de luto,

Él evoca el recuerdo, de sus reinos perdidos.


Alba Rivero.

 

YO ROBARÍA...

Yo robaría la flor de tus labios,

para guardarla en mi boca sellada,

y perpetuar el placer de besarlos,

eternamente, saciando mis ansias.


Yo robaría de tu piel, el roce,

para que nadie pudiera rozarla,

y robaría la luz de tus ojos,

para que sólo en mi luz,   te cegaras.


Yo robaría el calor de tus manos,

porque mi cuerpo su calor reclama,

y robaría el vapor de tu aliento,

para que el viento, no se lo llevara.


Yo robaría tu cuerpo desnudo,

y robaría también a tu alma,

para fundir nuestras almas, al tiempo,

que nuestros cuerpos, juntos naufragaran.


Y allí, mi amor, robaría tu esencia,

y en esa falta de juicio, anhelada,

te entregaría gustosa mi vida,

y entre tus brazos, la muerte encontrara.


Alba Rivero.

Pérfida aurora.

Me han enredado todos los hilos

de la existencia incierta.

Y me han amado todas las penas

de la esperanza muerta.

Me han acunado todas las noches

entre sus lunas viejas.

Y yo he soñado tantos delirios

entre mi cruz de rejas.

Rejas de frío, rejas del alma

perdida en las estrellas.

Y se han llagado mis ojos pardos

de tanto hablar con ellas.

¡Pérfida aurora , adónde has ido,

o en qué lugar destellas!

Clamo en tu nombre, odias el mío.

¡Oh!,ingrata de albas bellas.


Alba Rivero

 

 

Otoño. (Guaroj)

Cómo me gusta el otoño,

Con sus cielos desteñidos,

Con su sol deshilachado,

Entre nubes de rocío.

Con sus ocres y amarillos,

Que tienden en los caminos

Alfombra de magia seca,

Que cruje al paso cansino.

Cómo me gusta el otoño,

Entre nubes de rocío.


Es lindo cuando del monte,

El alma se hace suspiro,

Y al crepitar de la llama,

Nos baña el olor a pino.

Es el hogar que transforma,

Al seco tronco en amigo,

Y al abrigo de su lumbre

Nos prende como cautivos.

Es lindo cuando del monte,

Nos baña el olor a pino.


Alba Rivero.

 

Nos oirá la luna? (Guaroj)


Ay! ; si la luna supiera,

Que entre sus hilos de plata,

Se hamacan tantos latidos,

De corazones de nácar.

Yo sé que se alegraría,

Pobre luna , ciega y blanca,

Que a veces una sonrisa,

Parece esbozar en calma.

¡Ay,si la luna supiera,

De corazones de nácar!



Es la luna compañera,

Silente en toda mi estancia,

En ella acuno mis sueños,

Entre ilusiones y ansias.

Ya sea que entre las nubes,

Llore tímida su magia,

O se recueste en el río,

Serpenteando en la nostalgia,

Es la luna compañera,

Entre ilusiones y ansias.



Ay! , luna, dime que piensas.

Luna hechicera y callada,

Hazme saber algún día,

Si escuchas a quién te habla.

Si aprecias el sentimiento,

Que mucha gente derrama ,

Al abrigo de tu lumbre,

Que a veces parece escarcha.

Ay! ,luna, dime que piensas,

Si escuchas a quién te habla.



En tu encanto misterioso,

Las soledades se espantan

Y en tu delicioso embrujo,

Van a bañarse las almas.

Y te cantan los amantes,

Y los tristes te idolatran.

Y agradecen tu silencio ,

De confidente callada.

En tu encanto misterioso,

Van a bañarse las almas.


Alba Rivero.

 

Cual torre sin campana

Cuando el tiempo, nos deja ya sin tiempo,

y nos mece, cual hoja desprendida,

conocemos al fin, a contratiempo,

del invierno, su imagen mas dolida.


¡Oh! ,ilusiones, tejidas a destiempo,

en el parco cenit de nuestra vida,

toda magia se acuna con el tiempo,

y se duerme en el libro de una herida.


Y en la noche ya casi, despertamos.

Y queremos volver a la mañana.

y encontrar los afanes que dejamos.


Y esa triste miseria tan humana,

de añorar lo que otrora desechamos,

nos silencia, cual torre sin campana.


Alba Rivero

PLEGARIA

Adonde vas, poeta,

con tu ilusión a cuestas,

amante de mil lunas,

bohemio de alma inquieta.

Adonde vas , mendigo

de amores y de letras,

rumiando soledades,

buscando algún poema.

Adonde vas, hermano,

acunado en estrellas,

curtido en viejos soles

y en esperanzas nuevas.

Perdido en las esquinas

de sórdidas callejas,

los ayes de los muros,

fervientemente anhelas.

Tal vez hoy fuera el día,

tal vez la noche quiera,

con el silbar del viento,

traer tu musa nueva.

Y pegado al asfalto,

sin rumbo y sin frontera,

peregrino del aire,

deambulas por la tierra.

La tierra que se queja,

que ríe o desespera,

que comprende tu lucha

porque es su lucha vieja.

Acaso tú no sabes,

que ella es toda poema,

sonríe desde el alba,

y en el ocaso tiembla,

porque al nacer el día ,

se mueren las estrellas

y al fuego de la aurora,

crepúsculos lo niegan.

Adónde vas, errante,

amansador de letras,

en busca de ese verso,

que pide tu alma inquieta.

Noimporta cuánto sufras,

no importa cuánto quieras,

no importa si sonríes

o si en llanto te anegas.

Allá en el horizonte,

diluye su silueta ,

el bien por el cual sufres,

sin alcanzar tu meta.

En lluvias te has bañado,

y te volviste piedra,

y luego fuiste trino,

y luego alma sedienta.

Y al paso de los tiempos,

te hundiste en anatemas,

maldito y despojado,

tallando otras escuelas.

y sigues tu camino

de errática quimera,

sin encontrar el verso

sin explotar la veta.

Tal vez en un segundo,

antes que el cuerpo muera,

la esencia de la muerte

se junte con tu esencia,

y desgarrando en grito,

al cielo y a la tierra´

pudieras tú pedirles:

¡Transfórmenme en poeta!



Alba Rivero.